Xavi venía con ganas de cambiar pero sin una estructura clara. Pesaba 73,5 kg y, aunque entrenaba, sentía que no progresaba. Desde un primer momento se le vio muy comprometido; empezó el entrenamiento y la dieta desde el día uno, compró lo necesario y preguntó cada detalle para hacerlo bien. A lo largo de los meses, perdió peso, mejoró su composición corporal y terminó con una transformación brutal: “En 4 meses lo que hemos conseguido es brutal… ¡parezco otra persona!”, decía tras una comparación de sus fotos iniciales con las del cambio